¿Es hambre, gula o miedo a la soledad?

Por: Mtro. Teddy Rivero Montes

A todos más o menos en la vida nos ha tocado estar solos. Ante una ruptura amorosa, la pérdida de un ser querido o incluso ante la frustración de un proyecto. Son estas las ocasiones en las que, aunque estemos rodeados de muchas personas, nos seguimos sintiendo solos.

Precisamente son estos los momentos en que recordamos e incluso añoramos todo el disfrute de la primera infancia, donde nuestra madre nos arropaba y nos alimentaba.

Muchas veces cuando vivimos estas etapas de frustación y pérdida, tratamos de refugiarnos y escapar de la situación y como una forma de escape a esas situaciones estresantes, y de modo inconsciente utilizamos la comida para acompañarnos. En algunas ocasiones, en otras, por el contrario, rechazamos la comida por sentirla desagradable y poco apetitosa como si fuese tóxica, y en este caso preferimos retirarnos a un espacio de soledad del cual tampoco estamos a gusto.

Y sin darnos cuenta somos presos de la ansiedad y de la depresión o peor aún de un trastorno de la alimentación. Algo que comienza como un impulso y que nos ayuda cuado tratamos de ocultarnos o huir de una situación emocionalmente dolorosa

Así mismo a veces usamos la comida para ser rescatados. No solo porque llamamos la atención, sino porque la comida se convierte en el rescatador emocional que luego de la ingesta queda la angustia por la espera real o la auto condena de sentirse inferior ante la imagen que creamos frente a los demás.

¿Qué hacer?
¿Qué hacer cuando no sabemos estar solos?
¿Cómo podemos sobrellevar la soledad como una buena compañera? 

Es difícil que la familia y las personas que nos quieren y están junto a nosotros entiendan los trastornos de la alimentación y muchas veces se sienten frustrados o impotentes ante esta situación que se les escapa de las manos.

Por ello te comparto 6 consejos que le ayudarán a tratar con personas con trastornos alimenticios:

1. Edúquese usted mismo

Lea todo lo que pueda acerca de los trastornos alimenticios. Esto le ayudará a entender el problema. Le permitirá ayudar a los que lo rodean. pero solo si se pone en los zapatos del otros, recuerde que para ayudarle tiene que comprender o que el comprende

2. Escuche

Es de mucha ayuda permita que la persona a quien quiere ayudar exprese sus emociones. Las personas con trastornos alimenticios pueden sentirse avergonzadas y solas. Su apoyo puede darle a la persona la fuerza necesaria para buscar ayuda profesional.

3. Acompañanos en el proceso

Hacerle sentir que no estás sola y animarle a la persona a que busque ayuda.  Pero, no presione mucho. Esto podría hacer que la persona se sienta más ansiosa y podría evitar que la persona busque ayuda. Recuerde que cada persona tiene su propio tiempo.

4. Aconsejarles que disfruten el comer

Quitarle la importancia que se le da a la comida. Insistir sobre comer o no comer puede ser perjudicial pues las personas con trastornos de alimentación están conscientes de sus hábitos alimenticios. Insistir solamente hará que se sientan incómodos o tener sentimientos de culpa.

5. Mostrarles la otra cara de la vida

La soledad no puede ser mala cuando existe gente que está sola y tiene una vida gratificante.

6. Creer en ti

En tus capacidades, entonces serás capaz de estar solo o acompañado de manera satisfactoria y tener así una ingesta adecuada para una imagen elegida.

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.